CIUDAD DE MÉXICO, 26 de
febrero.- El cuerpo de una joven mujer yace sin vida en la sala de su casa, hay
rastros de sangre, la huella de una bala en una de las paredes, una botella de
tequila, cigarrillos y droga, pareciera ser que se trata de cocaína.
La policía ya acordonó el lugar
y los forenses se dieron a la tarea de enumerar y registrar, como marcan los
protocolos, todos los elementos que se encuentran en el sitio del crimen. Se
trata de una representación para la Expo Forense, la cual busca escenificar
la labor de los peritos y la necesidad del uso de elementos tecnológicos para
mejorar su desempeño y darle mayor precisión.
Ahora ya no es necesario que un
forense fotografíe cada uno los elementos del crimen y mida con una regla la
distancia que hay entre ellos, pues la tecnología hará ese trabajo de forma
exacta, rápida y sin dar la posibilidad de efectuar algún tipo de alteración a
la escena que influya en la investigación.
Un georradar con valor
aproximado de un millón de pesos y que permitiría la rápida ubicación de alguna
fosa clandestina con profundidad de hasta seis metros, o un escáner en tercera
dimensión con un precio de dos millones de pesos que, con su correcto uso,
podría evitar la manipulación de una escena del crimen, son las herramientas
más novedosas para la labor forense que se ofrecen ahora en nuestro país.
“Con este escáner
se puede lograr un registro inalterado de la escena de algún crimen, por lo que
es posible obtener la medición rápida de distancias entre objetos, como la
distancia que hay entre un cuchillo o una pistola y el cuerpo de alguna
persona”, explicó el arqueólogo forense Iribar Rodríguez, de la empresa IVG.
El aumento en los hechos
delictivos de alto impacto en México y el mundo, como los homicidios y
secuestros masivos, extorsiones y robos han dado paso al avance de la
tecnología y el crecimiento del mercado que ofrece herramientas certeras y
veloces para resolver este tipo de casos.
En su mayoría, empresas
extranjeras ofrecen a procuradurías, fiscalías mexicanas y dependencias de
seguridad, así como a investigadores particulares innovación tecnológica para
ahondar con exactitud y rapidez en la investigación de hechos criminales.
“La situación que hoy prevalece
en México en materia de seguridad y justicia se debe a la ausencia de una
cultura de investigación científica de los delitos. La impunidad se genera
cuando no se preserva el lugar de los hechos, cuando no existen evidencias que
ayuden al Ministerio Público a sustentar sus argumentos ante los juzgados.
“Es necesario
fortalecer capacidades institucionales en las áreas de investigación delictiva
tradicional y en el área cibernética”, consideró Mario Arroyo, director general
de la Expo Forense, misma que se lleva a cabo en la Ciudad de México.
De acuerdo con Arroyo Juárez,
la exposición surge ante el reto de cumplir con el plazo constitucional fijado
para la implementación del nuevo sistema de justicia penal en nuestro país
pues, consideró, es necesario profesionalizar, brindar servicios, productos y
nuevas tecnologías a organismos públicos y privados para resolver actos
delincuenciales que afectan la vida de la ciudadanía y la empresarial.